6 claves para un buen control interno

22 de Diciembre de 2021

El funcionamiento de las empresas se vuelve cada vez más complicado a medida que crecen en tamaño, personal y producción. Además, el entorno que enfrentan las organizaciones siempre es cambiante y en ocasiones hostil.

Para enfrentar los desafíos de los mercados, las compañías deben ser integradas de principio a fin, y una de las herramientas más importantes para garantizar esto es mediante el control interno.

El control interno es vital para medir, optimizar y mejorar todos los procesos de las organizaciones. No existe un modelo único de este control, por lo que se debe encontrar el que mejor se adapte a las necesidades empresariales.

En este artículo hablaremos sobre todo lo que se necesita saber sobre el control interno, su adecuación y la importancia que tiene para las compañías.

¡Comencemos!

1. Entienda el concepto de control interno

El control interno es un conjunto de técnicas, planes, métodos, normas, mecanismos y principios que están diseñados para verificar y evaluar todos los procesos y operaciones que se llevan a cabo en las empresas. También es el encargado de la administración de recursos e información en todos los niveles.

En otras palabras, el control interno establece un plan de acción de acuerdo a determinados estatutos o principios. De esta manera se logran los objetivos que se han establecido en la organización.

Otro de sus propósitos es evitar pérdidas, errores y fraudes dentro de las operaciones de la empresa.

2. Comprenda la importancia del control interno

Con la vigilancia y seguimiento adecuado, el control interno en las organizaciones es un gran aliado, ya que se relaciona con la eficiencia de los procesos internos.

El control interno no solo agiliza los procesos, sino que también canaliza los recursos y evita fugas o partidas excesivas. Puede identificar con anticipación un error en la producción para evitar consecuencias y pérdidas que pongan en riesgo la organización.

Las empresas que funcionan de manera óptima y armoniosa en todos sus niveles, adquieren buena reputación en el mercado. Es por eso que el control interno es fundamental para lograr posicionamiento y competitividad en cualquier compañía.

3. Considere los objetivos del control interno

Los objetivos del control interno se direccionan en función de los objetivos de la empresa. Le compartimos su clasificación general:

Financieros

Las metas financieras del control interno se vinculan con la preparación de la información contable y de los estados financieros del ejercicio económico. Con ella se pretende mostrar los ingresos, gastos y beneficios o pérdidas de la organización durante un determinado periodo.

Esta información sobre la gestión de la empresa facilita la toma de decisiones y permite crear un programa de gestión de riesgos financieros. En consecuencia, se protegen los activos de la empresa.

De operación

Los objetivos de operación hacen referencia a la eficiencia y eficacia de los procesos internos de la empresa.

La búsqueda del mayor beneficio con el menor esfuerzo e inversión posible, fomenta el rendimiento y la rentabilidad de la organización. Además, el surgimiento de nuevos proyectos promueve el uso consciente y adecuado de todos los recursos de la empresa.

De cumplimiento

Se refieren al cumplimiento de todas las leyes, normas y estatutos que rigen el funcionamiento de la organización.

Vela por el acatamiento de todas las leyes territoriales que apliquen en la organización, ya sean regionales, nacionales o internacionales.

4. Implemente un control financiero interno

Ahora bien, ya que conocemos el control interno, es pertinente explicar sobre una de sus variantes.

El sistema de control financiero interno se encarga de diseñar una organización que cumpla sus objetivos en el menor tiempo y con la menor cantidad de recursos. Es por eso que este tipo de control es una herramienta clave de las empresas inteligentes.

Ya que el control financiero interno es un sistema integral, el resguardo del activo y el capital de la empresa se encuentran entre sus objetivos.

5. Utilice herramientas que mejoren el control interno    

Enseguida le compartiremos algunas de las herramientas que puede implementar para lograr un control interno de forma exitosa.

Auditorías

Las auditorías son herramientas fundamentales en el control interno. Consisten en una investigación de campo donde se verifican diversos puntos y procesos dentro de la empresa para verificar el cumplimiento de objetivos.

Se requiere de acciones de control para cada proceso y una supervisión constante del sistema de control interno para garantizar el buen funcionamiento de esta herramienta.

Es importante realizar las auditorías de manera periódica.

Control de gastos inteligentes

El nivel de gastos es una preocupación latente de todas las organizaciones. Afortunadamente, existen sistemas de gestión de gastos que permiten controlarlos de manera inteligente.

El control de gastos inteligente administra los recursos de manera adecuada para que ningún evento le tome por sorpresa. Planificar y controlar, se traduce en evitar pérdidas y recursos.

Utilice todas las herramientas que la tecnología le proporcione.

Además, es importante llevar a cabo ciertas acciones dentro de las empresas que potenciarán los beneficios de estas soluciones, tales como:

  • Definir claramente las responsabilidades. El control interno es responsabilidad de todos los niveles de la empresa, desde los ejecutivos hasta los operarios.
  • Verificar el cumplimiento de objetivos a través de auditorías a los informes de gastos
  • Difundir la información y los datos que permitan ejercer las responsabilidades de los trabajadores de forma adecuada.
  • Analizar y supervisar los riesgos que tenga o pueda tener la empresa.
  • Detectar y solucionar los errores en el funcionamiento y operatividad de la empresa.

6. Integre el modelo COSO

El COSO, o por sus siglas en inglés Committe of Sponsoring Organizations of the Treadway Commission, es una institución que guía a los ejecutivos y a las dependencias de gobierno en aspectos corporativos, empresariales, de control de riesgos empresariales y fraude e informes financieros.

El modelo COSO es un sistema de control interno y de gestión de riesgo que funciona para cualquier empresa. Su objetivo es diagnosticar problemas, lograr cambios para gestionarlos y evaluar la efectividad de los mismos.

A continuación, le presentamos algunos de sus beneficios:

  • Identifica y gestiona eventos que pueden ser perjudiciales para la empresa.
  • Reduce el número de eventos sorpresivos.
  • Mejora las decisiones de inversión y presupuesto.
  • Alinea gestión y análisis de riesgos.

¡Hemos llegado al final!

Poniendo en práctica esta información logrará tener un control interno exitoso que asegurará el cumplimiento y las operaciones de su empresa. ¡Comience a integrar las herramientas para alcanzarlo!

Si le interesó esta información, lo invitamos a leer nuestro artículo: "Cómo la gestión de gastos puede reducir los costos de su empresa hasta en un 8%".