¿Qué son las empresas centralizadas? Cómo se diferencian de las demás

18 de Abril de 2022

Las empresas centralizadas concentran el liderazgo en una o varias personas, desde las instancias superiores de la empresa, y es uno de los modelos tradicionales de la gestión empresarial.

En este post te explicamos en qué consiste este modelo y cuáles son sus particularidades.

¿Qué es una empresa centralizada?

La centralización es el proceso mediante el cual las actividades de planificación y de toma de decisiones dentro de una organización se fijan en un líder o departamento específico.

En empresas centralizadas, los poderes de toma de decisiones se alojan en la oficina central mientras que las demás oficinas acatan las órdenes que emite, lo cual es equivalente a decir que la autoridad y la responsabilidad está concentrada en una sola figura

La estructura de una empresa centralizada se distingue por su estilo jerárquico, en el cual las decisiones son tomadas por los líderes de más alto rango.

Por ello, las políticas de la empresa tienden a ser muy específicas, se procura un mayor control sobre el trabajo y solo se delegan a las demás personas tareas que no afecten los aspectos estratégicos o de toma de decisiones importantes para la organización. 

3 características de una empresa centralizada

Estas son:

1. Las decisiones recaen en manos de pocas personas

Las empresas centralizadas concentran la toma de decisiones en pocas manos. Todas aquellas decisiones o planes de ejecución que sean importantes tienen que estar sujetos a la aprobación de la alta dirección. 

Dentro de esta estructura organizacional, cuando se toma el mando en los niveles inferiores, es porque reúnen todas las reglas en cuanto a los procedimientos y políticas de la empresa, pero se puede correr el riesgo de que las decisiones no conlleven al resultado esperado, y deban referirse nuevamente a un nivel superior.

2. Control total de la empresa

Las empresas centralizadas buscan un control completo sobre las tareas de gerencia de nivel bajo y medio. Permite mostrar una mejor coordinación e imprimir un liderazgo personal.

Si el líder es un excelente comunicador logrará distribuir el trabajo entre sus colaboradores de forma eficaz. 

3. Solía aplicarse mucho más en el pasado

A pesar de ser un modelo que sigue resultando eficaz para muchas organizaciones, hoy día muchas empresas optan por descentralizar la gestión de la empresa y colocar como responsables a los líderes de cada uno de los departamentos, no en una sola persona o departamento. 

Ventajas de una empresa centralizada

Entre las principales ventajas de las empresas centralizadas establecidas de forma óptima encontramos:

1. Posee una cadena de mando clara

Una empresa centralizada recibe los beneficios de una cadena de mando clara y directa, en la cual cada persona dentro de la organización sabe a quién informar sus avances.

Resulta un modelo en el cual los empleados jóvenes saben a quién dirigirse cuando tienen inquietudes sobre la organización. 

Una cadena de mando clara es altamente beneficiosa cuando la organización requiere ejecutar decisiones rápidamente y unificar su equipo.

De esta manera, los altos ejecutivos siguen un plan de acción para delegar autoridad a aquellos empleados que se destaquen en funciones específicas.

2. Mayor enfoque

Cuando una organización considera que el enfoque centralizado es lo mejor para el alcance de sus objetivos, puede concentrarse en el cumplimiento de su visión con mayor agilidad.

Cuando el líder procura líneas claras de comunicación, puede dar a conocer su proyecto y conducir a todo el equipo hacia el logro de ese objetivo. 

Por ello una empresa centralizada conduce la visión de su organización desde arriba permitiendo una implementación armoniosa entre sus diferentes visiones y estrategias.

Esto también beneficia a otras instancias de la empresa como clientes, proveedores y comunidades. 

3. Reducción de costos

Una organización centralizada aplica procedimientos y métodos estándar, los cuales ayudan a reducir los costos administrativos. Cuando los tomadores de decisiones están en una oficina matriz de la empresa, no hay necesidad de desplegar más departamentos y equipos a otras sucursales. 

Lo mismo se ve reflejado en que la organización no necesitará invertir en costos adicionales en la contratación de especialistas en cada una de sus sucursales, sino que las decisiones de rigor se toman en la oficina central y luego se comunicarán. 

Una cadena de mando efectiva reduce la multiplicación de responsabilidades que a la larga suman costos adicionales a la empresa. 

4. Mayor velocidad en las decisiones

Una organización centralizada toma sus decisiones entre un pequeño grupo de personas y luego las transmiten a los gerentes del nivel inferior.

El proceso de toma de decisiones se hace más eficiente cuando participan menos personas, ya que pueden discutir con mayor detalle los elementos de la reunión. En el caso que los gerentes de nivel inferior estén involucrados dentro del proceso de toma de decisiones, el mismo tomará más tiempo y podría propiciar el conflicto.

Lo mismo repercute en procesos de implementación más largos y complejos, pues algunos gerentes pueden objetar las decisiones si se ignoran sus aportes. 

5. Conlleva a una mejor calidad del trabajo

La ejecución de procesos estandarizados y la exhaustiva supervisión que amerita una organización centralizada, traen consigo una mejora significativa en la calidad del trabajo. 

La transformación digital y el uso de equipos avanzados reduce el desperdicio potencial del trabajo manual y contribuye a crear un trabajo de calidad, pues la automatización de las tareas repetitivas aporta un mayor control y efectividad en los procesos. 

Desventajas de una empresa centralizada

Por supuesto, al ser un modelo rígido también supone retos y desventajas, como:

1. Liderazgo burocrático

En ocasiones, la gestión centralizada puede percibirse como una forma dictatorial de liderazgo en la cual se espera que los empleados solo entreguen resultados, pero sin voz en los aspectos estratégicos de la organización. 

Bajo este enfoque, los empleados no pueden contribuir al proceso de toma de decisiones dentro de la organización y tan solo son implementadores de las decisiones que se toman en las instancias superiores, lo cual es un desperdicio de talento para la empresa.

2. Liderazgo a distancia

En los modelos centralizados los ejecutivos de una organización se encuentran bajo constante presión, concentrando sus esfuerzos en la toma de decisiones y descuidando los procesos de implementación.

Cuando los ejecutivos no descentralizan los procesos de toma de decisiones, eso suma trabajo sobre sus hombros y multiplica el margen de error por exceso de responsabilidades.

3. Retrasos en el trabajo

La centralización también puede derivar en retrasos en el trabajo puesto que los registros se envían hacia y desde la oficina central.

Cuando ocurren demoras en la trasmisión de las órdenes los empleados serán menos productivos y siempre estarán en relación de dependencia con respecto a lo que hay que hacer. 

4. Pone en juego la lealtad de los empleados

Los empleados se transforman en seres leales para una organización cuando también pueden gozar de una cultura inclusiva y aportar ideas personales para el crecimiento de la empresa.

Si se sienten alentados a mostrar su creatividad y a sugerir otras maneras de realizar tareas, se sentirán más motivados y comprometidos, aspecto que el modelo centralizado restringe notablemente.

Para concluir, se puede decir que una empresa centralizada aplica una configuración en la que los poderes de la toma de decisiones se concentran en pocas manos, y en la parte superior de la estructura organizacional.

Su éxito dependerá del tipo de organización, las formas de liderar y el alcance de los objetivos de la empresa.

Le invitamos a leer el siguiente post para seguirse documentando sobre prácticas de gestión:

¿Qué es la planeación estratégica?