¿Qué es la planeación estratégica, cuáles son sus fases y cómo implementarla?

24 de Febrero de 2022

La planeación estratégica permite definir la visión, misión, valores y objetivos de la empresa, por lo que es considerada un recurso clave para impulsar el crecimiento de la organización a corto, mediano y largo plazo.

En el ámbito del liderazgo empresarial, contar con una eficiente planeación estratégica facilita la toma de decisiones oportunas en momentos de crisis, sin perder de vista las metas de la organización. 

De la misma forma, la planeación estratégica señala la dirección hacia la que deben orientarse los esfuerzos, para materializar los objetivos propuestos y reducir el margen de improvisación.  

Pero, ¿cuáles son las fases de la planeación estratégica y cómo implementarlas? A continuación, lo detallamos a profundidad.

Fases de la planeación estratégica

El proceso de planeación estratégica comprende diferentes etapas, que son:

  • Diagnóstico actual;
  • Identidad organizacional;
  • Análisis del entorno;
  • Objetivos estratégicos;
  • Plan de acción u operativo;
  • Seguimiento.

Diagnóstico actual

Si se apunta al crecimiento empresarial, conocer la situación actual de la organización es un aspecto fundamental.

Una de las herramientas más utilizadas para realizar el análisis interno-externo de la empresa es la matriz FODA o DOFA, también llamada SWOT (por sus siglas en inglés), la cual también es un modelo de planificación estratégica en sí misma. 

FODA es un acrónimo formado por la letra inicial de las palabras Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas, las cuatro categorías que se tomarán en cuenta al momento de realizar el análisis de la empresa.

Para ello, se debe elaborar un rectángulo vertical dividido en cuatro cuadrantes iguales: en el cuadrante superior izquierdo se enumerarán las fortalezas de la organización; en el superior derecho, las Oportunidades; en el inferior izquierdo, las debilidades; y en el inferior derecho, las amenazas. 

Las fortalezas y las debilidades son calificadas como factores internos, siendo las fortalezas las áreas en las que la empresa destaca; mientras que las debilidades hacen referencia a lo que es necesario mejorar.

Por otra parte, las oportunidades y las amenazas son identificadas como factores externos. Las oportunidades indican tendencias a las que es posible sacar provecho; y las amenazas, situaciones que pueden obstaculizar la consecución de objetivos.

Identidad organizacional

Una vez desarrollado el diagnóstico de la situación actual de la organización, se abordará la siguiente etapa: definir la identidad de la empresa o redefinirla en caso de que ya exista.  

La identidad organizacional está basada en tres pilares clave:

  • Misión (propósito de la empresa);
  • Visión (proyección de la empresa a futuro);
  • Valores (criterios éticos y morales de la organización).

La misión responde a preguntas como: ¿Qué hace la empresa? ¿Cuál es su razón de ser? ¿Quiénes son sus clientes? Asimismo, la visión atiende a cuestionamientos sobre cómo será la organización a largo plazo.

Finalmente, los valores servirán como guías de acción para todos los miembros de la empresa en el presente y el futuro.

Análisis del entorno

El análisis del entorno supone tomar nota de las diferentes tendencias y situaciones que de una forma u otra pueden incidir en el desarrollo de la empresa.

Si bien parte de esta información está contemplada en la matriz FODA (específicamente en el área de factores externos); es importante considerar otros elementos de interés como clientes, competidores y relación con proveedores.  

Objetivos estratégicos

Cuando hablamos de objetivos estratégicos, nos referimos a identificar los resultados concretos que la empresa espera conseguir para asegurar su crecimiento y sostenibilidad en el tiempo. 

Dado que los objetivos estratégicos deben cumplir con una serie de criterios, para acompañar el desarrollo de la compañía, es común utilizar la técnica de los objetivos SMART para desarrollarlos.

Al igual que FODA y SWOT, SMART es un acrónimo formado por las siglas o letras iniciales de las palabras inglesas Specific, Measurable, Attainable, Realistic y Time-bound.

Traduciendo estos vocablos, encontramos que para que un objetivo sea considerado SMART debe ser:

  • Específico (specific): ¿Qué se quiere conseguir? ¿Cómo? ¿Cuándo?
  • Medible (measurable): el progreso puede contabilizarse;
  • Alcanzable (attainable): viable;
  • Realista o Relevante (realistic): es importante y ajustado a la realidad;
  • Temporal (time- bound): con plazo definido.

Trabajar con objetivos SMART es una excelente forma de mejorar la productividad del equipo; enfocar la atención en lo que es realmente importante para la organización; y conquistar las metas.

Plan de acción u operativo

El plan de acción o plan operativo está conformado por el conjunto de estrategias que se realizarán para alcanzar los objetivos propuestos. Debe incluir las tareas previstas, los responsables, los recursos disponibles y los diferentes procedimientos a seguir.

Es esencial que el plan de acción esté alineado con la misión, visión y valores de la empresa. Asimismo, debe ser del conocimiento de los miembros de la organización. Una vez preparado y difundido, será el momento de ponerlo en práctica.

Seguimiento

Después de que el plan de acción se encuentre en marcha, es indispensable hacer un seguimiento constante de su ejecución.

De esta forma, podrán detectarse situaciones que requieren una intervención inmediata o la necesidad de ajustes más profundos en las estrategias implementadas hasta la fecha.

Modelos de planeación estratégica

Existen diferentes modelos o recursos que pueden utilizarse para realizar la planificación estratégica, entre ellos destacan:

La matriz FODA

Como mencionamos anteriormente, la matriz FODA es una herramienta empleada para el análisis interno–externo de la empresa y también un modelo de planificación estratégica.  

Cuadro de Mando Integral

El cuadro de mando integral (balanced scorecard) aborda el funcionamiento y los objetivos, dividiendo la organización en cuatro áreas o perspectivas fundamentales:

  • Finanzas;
  • Clientes;
  • Procesos;
  • Aprendizaje y crecimiento.

Mapa estratégico

El mapa estratégico utiliza las mismas áreas del cuadro de mando integral, pero distribuye los objetivos y procesos por equipos y responsables, utilizando para ello el organigrama de la empresa. 

Análisis PEST

Al igual que el cuadro de mando integral, el Análisis PEST propone cuatro áreas de estudio para comprender la organización:

  • Política-legal;
  • Económica;
  • Sociocultural;
  • Tecnológica.

Como habrá notado PEST es igualmente un acrónimo formado por la letra inicial de las palabras mencionadas. La mayoría de los especialistas recomiendan ejecutar el análisis PEST antes de la matriz FODA para una evaluación más profunda del caso.    

Análisis de Brechas

El análisis de brechas (GAP Analysis) estudia la posición de la empresa tomando como referencia organizaciones similares que compiten en el mismo mercado. De esta forma, es posible evaluar los aspectos a mejorar y hacer proyecciones.

Independientemente del modelo de planeación estratégica que decida emplear, recuerde que se trata de un componente fundamental para el crecimiento de la empresa, en especial, si trabaja con la figura del gobierno corporativo.

La planeación estratégica también promueve la optimización de los recursos de la empresa, el compromiso de los grupos de trabajo, la minimización de riesgos en la toma de decisiones; asimismo, proporciona un norte para todos los miembros de la organización.

Ahora que conoce más sobre la planificación estratégica y su aplicación, lo invitamos a leer el siguiente artículo: Gestión empresarial: ¿en qué consiste y cómo optimizarla?